Nos íbamos a la montaña, era jueves y no teníamos ni idea de adónde ir. Rober y yo queríamos hacer algo en montaña o, como mucho, una gran pared. El problema era nuestro pésimo estado de forma, el tiempo que hacía que no nos metíamos en algo con compromiso y poniendo cacharros. Además sólo era un fin de semana corto y todo lo que se nos ocurría tenía grandes aproximaciones.
Así que estábamos un poco contrariados. Sin embargo un rayo de luz nos iluminó en el nombre de integral de las Agujas de Tajahierro a Peña Vieja en Picos de Europa: largo, grado asequible, montaña y con una aproximación de lujo a través de Fuente Dé y su teleférico.
Y allí nos fuimos.

La reseña del libro era confusa, insuficiente y algo optimista (según ellos nos bastaba unos pocos empotradores), por lo que tras algún embarque y algunos pasos de IV+ memorables, nos encaramamos finalmente a lo parcía la arista final… pero ya era casi de noche.
Así que, montamos un espléndido vivac en la arista.

Al amanecer un precioso mar de nubes nos ofreció un magnífico, aunque frugal, desayuno. Después, la arista nos esperaba y en unos minutos estábamos recogiendo las cuerdas en la cima de Peña Olvidada y pensándonos si continuábamos hasta Peña Vieja o no.

Un poco de comida y mucho líquido nos regaló un buen final mientras esperábamos el regreso al suelo con el teleférico de Fuente Dé.
Para quién pueda interesarle, esta es una referencia mucho mejor que la que viene en el libro.
¡Vaya actividadddddddd!
Enhorabuena.
Slds
Sin duda, unas de esas actividades que no se olvidan jamás.
Un abrazo, Diego.
Ay las reseñas! algunas son más de humor que de información. 😉
Seguro que mereció la pena solo por ese amanecer 😉
Suerte!
Salu2
Efectívamente, algo que no olvidaré.. y que dejo para repetir algún día. Sobre todo porque ahora ya sé de qué va la ruta.
Algunas reseñas sólo sirven para interpretarlas y tirarlas y, después, ir a la aventura 🙂