Nació Carlos.
De ahí este silencio durante el mes de septiembre. Estábamos a la espera, en Valencia, porque Jose estaba a punto de estallar o de parir, lo que sucediera antes.
Como lo de estallar era poco probable según nuestra ginecóloga, sucedió lo esperado y Jose parió el día 19 de madrugada. El parto fue bien y fue natural, y el niño es fantástico.
Ahora, Jose se recupera y Carlos se afana a mamar de su madre para llegar a ser un bigardo cuanto antes.
Y yo, yo me esmero en cambiar pañales, bañar al niño y cuidar lo que puedo de la madre ya que los hombres estamos condenados a vivir la paternidad un poco menos intensamente en estos primeros días.
En la foto, claramente, apunta maneras y ensaya pasos de dificultad con tan sólo 2 días de vida. A ver si ha suerte y la cabritilla tira al monte, como sus progenitores… y si no, que tire para donde quiera que nosotros iremos con él para que le salga bien.