Eso!
Días de artificial
Después de escalar el Yelmo por una vía fácil, pero expuesta, sin apenas seguros, el devenir me ha llevado en tromba al artificial, una disciplina que me gusta mucho pero que no practicaba en serio desde hace bastante tiempo.
Así que, a propuesta de Vlady nos dirigimos la semana pasada a El Hueso, risco mítico de La Pedriza en el que todavía no había escalado. Las opciones eran varias, pero finalmente nos inclinamos por una interesante travesía a izquierdas llamada Vampiros en la roca (6a/A2+, 150 m., croquis cortesía de Vlady). La vía circula por debajo de unos impresionantes techos para terminar saliendo a la placa principal del Hueso, regalando un largo de salida, en placa, de 6a.

A mitad del segundo largo de Vampiros en la Roca (IV+). Foto: Vlady
Como bien cuenta Vlady en su post, en el tercer largo tomamos conciencia del tipo de material que necesitábamos que no era, ni mucho menos el que llevábamos, por lo que nos retiramos honrosamente conminándonos a volver pronto con el material adecuado para los tramos de A2+.

Haciendo una cigueña clásica en El Tolmo (Ae). Foto: Vlady
Como Carlos, María José y yo habíamos ido a dormir al refugio Giner de los Ríos la noche anterior, éstos aparecieron de repente en la base de la pared porque Carlos “quería ver escalar a papá”.
Una barbaridad en la que se empeñó el renacuajo, porque el camino de aproximación es incómodo entre bloques. Carlos se portó como un campeón, trepando y obedeciendo a su madre cuando le decía “no te muevas de ahí”, importante instrucción al moverse entre piedras y de repisa en repisa.
La lástima es que nos pillaron rapelando de la pared. Así que, resignados y con el rabo entre las piernas nos fuimos con ellos a El Tolmo, a quitarnos el gusanillo de utilizar los estribos y a ofrecerle una escalada en artificial al pequeño.
Como no podía ser menos, nos metimos en la burilada central del gran techo, que ahora está reequipada entera con parabolts. Una ruta corta con importantes estiramientos para alcanzar la siguiente chapa y físicamente muy exigente pues te mantiene todo el rato colgado como un chorizo en una fresquera. El paso más duro para mí fue el siguiente a la salida del techo pues no fui capaz de estirarme lo suficiente para poner la cinta en la chapa. Como a grandes males, grandes remedios y, además, encontramos una pinza a pie de vía (¡qué casualidad!), tirando de bastón enganché la cinta exprés y fin de la historia. Agotado por el gorileo, pero feliz por un buen fin de semana en el monte, nos despedimos de Guzmán, el guarda del refugio y que nos trató de lujo, como siempre, para volver a la civilización.

Vlady recuperando el largo de El Tolmo (Ae). Foto: María José
Una semana después, con los brazos doloridos por el desplome de El Tolmo, toda la familia hemos vuelto a la sierra para pasar el fin de semana en Peña Pintada, con los amigos. Y Rober y Mario, con quienes hacía tiempo que no escalaba me retan con ir a Peña Retuerta para hacer una vía de artificial, de un sólo largo, pero interesante. Ellos ya habían hecho algún intento pero carecían de unos microfisureros que pensaban que eran necesarios para resolver la salida de un prominente techo. Y allí nos vamos.
Efectivamente la vía es interesante y resulta más cómoda que la del Tolmo porque los alejes son menores. Claramente ha sido equipada desde abajo por alguien de nuestra estatura y con un interesante trabajo de clavos (aunque alguno ya está un poco oxidado o, incluso, algo suelto). Todo va bien hasta el borde del techo equipado con unos generosos cáncamos. Sin embargo, salir de él requiere un pequeño ejercicio de funambulismo sobre un par de fisureros realmente pequeños. Sin apoyo para pies, el esfuerzo de auparse para colocar el siguiente seguro es arduo y, luego, la salida por el pequeño diedro es un poco arrastrada y con la constante sensación de ir a arrancar los micros que, lejos de eso, asientan a cañón.
Para terminar una salidita en libre y, luego, a tostarse en la cima del peñasco asegurando a Rober, quien sufre de lo lindo en la salida del techo. Mario, que se ha muerto de aburrimiento ya, declina subir y lo deja para un posterior intento de primero, así que damos por finalizada la escalada tras rapelar hasta el suelo.
Y con eso y un bizcocho, volando a ver cómo Nadal gana Roland Garros.
Cordada Virtual
Como escalo poco y hablo mucho he pensado que era buena idea aprovechar la oportunidad que me surgió por trabajar para quien trabajo y lanzar un nuevo blog sobre montaña en MARCA.COM.
La idea no es trasladar madclimber.com, un blog muy personal, intimista si se quiere y guadiano donde los haya. No, más bien se trata de utilizar una potente tribuna como es la zona de Opinión de MARCA.COM para acercar algunas reflexiones a una audiencia mucho más abierta que la de nuestros blogs temáticos. Una audiencia que oye mucha indormación mediática y mediatizada sobre temas de la montaña y que, en muchas ocasiones sino en la mayoría, se pierden matices importantes o conceptos de base.
No sé la vida que tendrá ni el resultado final, especialmente por mis modestas capacidades como divulgador y porque en realidad se trata de ejercer de periodista de fortuna. Aún así, por ganas no será.
Estáis todos invitados a visitar Cordada Virtual y a invitar a vuestra vez a quien consideréis oportuno.
Material de escalada español
Merced a una reciente conversación vía Facebook con Joan Quintana, algunas de cuyas guías adornan mis estanterías, me he planteado hacer un repaso a mi material para localizar todo aquello Branded in Spain. Es cierto que soy un fiel cliente de Black Diamond Equipment y que Petzl, Beal o Grivel gozan de mi entera confianza. Sin embargo, tenemos en España unas cuantas marcas que compiten más que dignamente con grandes marcas internacionales, aunque lamentablemente, la innovación y el diseño siguen siendo importantes lacras en todo nuestro tejido empresarial y, por tanto, también en el del material de montaña.
Dicho esto, me gustaría glosar algunas de las marcas más relevantes de nuestra patria chica.
En primer lugar las que he utilizado y que me han dejado muy contento y que pondré por orden alfabético para evitar suspicacias. Digamos que es el podio aunque no son sólo tres:
- Bestard. Es un gran fabricante de botas que no está lo suficientemente valorado. Sigo utilizando unas cletas con relleno de Thinsulate y suela Vibram desde hace ya ni sé cuántos años. El único problema que tienen esas botas es el relleno, que da demasiado calor para el final de la primavera y claro, en invierno, utilizo más las botas de plástico. Aún así, voy a jubilar en breve otras botas y las sustituiré previsiblemente por unas nuevas Bestard.
- Buff. Podría ser la prenda tonta de la semana, pero la verdad es que desde que me coloqué el primero, no sé si comprado o regalado, no salgo al monte sin él. Tanto para proteger el cuello frente al frío (es un complemento perfecto cuando por el calor necesitas abrir la chaquetilla) como a modo de gorro (insustituible en primavera y verano debajo del casco), se ha revelado magnífico. Rápido de secar, flexible y cómodo.
- Diamir. Me regalaron en 1997 y todavía conservo esperando poder usarlo como merece, en una expedición a Alpes o Andes, un saco Diamir Nanga Parbat, de pluma. Creo que es ese modelo, porque sigue igualito (y sin necesidad de mejorar). Un producto a un precio muy competitivo y con unas prestaciones excelentes.
- Roca. No era una marca que me gustara demasiado. Yo siempre había usado cuerdas Beal, salvo una Edelweiss que me salió maravillosa, y me parecían cuerdas abrasivas y duras cuando usaba las de mis amigos. Sin embargo, por pura estética elegí Roca para adquirir una cuerda de 70 m y de 9,1 mm. de color negro. El resultado es que he detectado una considerable mejora en el tacto, el uso y parece que en las prestaciones de las nuevas cuerdas de Roca. Todos podemos mejorar y Roca parece haberse aplicado en ello.
- Soloclimb. No suelo tener muchas cosas pero me acompaña de algún modo desde que empecé a escalar, con unas mallas míticas de color verde y que eran resistentes, elásticas, frescas, calientes y secaban rápido. Las usaba hasta en primavera para la nieve. Ahora utilizo un prototipo de un pantalón de invierno que casi me regaló Francisco Aguado cuando intentaba venderle mis servicios profesionales. Estoy más que satisfecho y seguiré utilizando Soloclimb. Además, con la incorporación de José Isidro Gordito al equipo, las prendas parecen haberse beneficiado de un toque de frescura.
- Trango world. Es una marca que ha entendido las nuevas tendencias de la ropa de montaña sacrificando cierta durabilidad a cambio de diseño y moda. Yo tengo un pantalón de escalada de loneta, clásico y un magnífico forro polar cortavientos que es una de mis prendas favoritas en cualquier actividad. En multitud de ocasiones ha sustiuido exitosamente al impermeable con temas de viento e incluso de nevadas ligeras. Adoro ese forro polar que, además de sentarme bien (esto es, obviamente, una apreciación subjetiva), es terriblemente eficaz y versátil.
Ahora van las que he utilizado y que son interesantes porque ofrecen suficiente calidad pero que creo que pueden mejorar en diseño e innovación (lo cual sería una magnífica noticia):
- Altus. Sólo he utilizado sus mochilas y son resistentes y los modelos más modernos parecen también bastante versátiles. Pero de nuevo tienen un problema para competir en diseño con otros competidores europeos o norteamericanos.
- Faders y Fixe, porque se han unido desde abril de 2009 para formar una de las mayores compañías españolas del sector, como dicen ellos en su propia web. Hace ya mucho que no compro mosquetones Faders aunque conservo los primeros que compré. Y lo cierto es que siguen dando buen servicio aunque siempre dudo si debería jubilarlos ya únicamente para tareas accesorias. Recuerdo la primera vez que los utilicé en artificial, al abrirlos con peso no volvían a cerrar. Seguro que eso ya lo han mejorado, pero su diseño frente a otros competidores hace que no me anime a regresar por ahora.
- Boreal. Algo ha pasado con Boreal, al menos en mi cabeza. Era un feliz y apasionado usuario de pies de gato y botas Boreal. Mis primeros pies de gatos fueron unos ninja que amé con locura, luego los láser que, probablemente fueron los mejor que he tenido jamás. Y también usé botas con gusto. Pero cambiaron la horma de los pies de gato y el segundo (o el tercero, no recuerdo bien) par de láser ya no funcionaban igual. También cambiaron la suela de las botas y en el siguiente par que adquirí caminaba con una sensación rara y en tramos rocosos tenía poca estabilidad. Sigue siendo una gran marca, pero no me convence.
Ahora es el turno de una lista sobre la que no tengo opinión porque mi aproximación en todos estos años ha sido mucho más tangencial o nula, pero que nunca han sido capaces de captar mi atención: Artiach (tiendas y material de acampada), Chiruca (botas), Inesca (mochilas, sacos y ropa), Isard (guantes de escalada), La Artesana (gorros y calcetines), Laken (cantimploras y bidones), Tenaya (pies de gato) y Ternua (ropa técnica).
No pretende ser una lista exhaustiva, sé que hay más seguro, y si alguien lee esto que me perdone por las que me he dejado (y si se anima, que las apunte en los comentarios que para eso están), pero estas son las que acampan en mi mente.
Todas menos una marca que he dejado para el final y que tiene que ver con la conversación a la que aludía al principio del post. Una que es especialmente singular porque me parece que es un proyecto arriesgado. Un proyecto que cumple con los requisitos de innovación y diseño que creo que ofrecen un camino de consolidación y crecimiento en los tiempos que corren (aunque por sí solo no es una garantía de éxito, claro). Se trata de e-climb, una apuesta de hace ya unos años de la que participa dos de los máximos exponentes de la escalada en invernal en España, de los que hacían goulotes y cascadas míticas cuando aquí hacían hielo de alto nivel cuatro gatos: Carles Gusi y Joan Quintana.
Ambos, con 30 años de experiencia de glaciarismo han diseñado un conjunto de herramientas para escalada invernal innovadoras y muy diferentes a otros productos del mercado, como los tornillos de puntera recambiable, que me llaman poderosamente la atención.
Cuando , como ya he dicho, hace unos días conversaba con Joan Quintana a través de Facebook y, amablemente me decía que cualquiera, en su nivel, puede utilizar sus herramientas, lo que es una buena noticia para todos los que vivimos en el imperio de las sensaciones gélidas suaves.
Tras este exhaustivo repaso, espero que, como decía hace poco en Twitter, algún fabricante español se anime a patrocinarme todos los proyectos mediocres que tengo por delante. Seguro que los comparto con más gente que los grandes escaladores los suyos
Retorno al hielo.. y al blog
Tras mucho tiempo con actividad esporádica y sin postear, y quizá espoleado por los clásicos buenos propósitos de año nuevo, vuelvo a ambas actividades con un poco más de consistencia, una vez estabilizados los asuntos profesionales que tenía en el aire en la parte final de 2009.

El camino hacia la laguna de Peñalara. Fotógrafa: Nell Itxab
La llamada del invierno después de las últimas nevadas y tormentas en toda España y en concreto en Madrid era irresistible y me dejé liar por Nell, Vlady, Yago y Sergio para darle un tiento a algún cacho de hielo en la zona de Peñalara. Y para allá nos fuimos, con la pared del Zabala en la mente.
El día anterior había sido bastante duro, en especial para los que madrugaron, como Diego. No obstante, la meteo prometía un mejor día al menos durante la mañana. Y eso fue suficiente.

Nell probando el hielo por primera vez en el Zabala. Foto de Nell Itxab, de fotógrafo que ignoro (probablemente Vlady)
Allí coincidimos con otros escaladores con los que compartimos algún top o al menos espacio porque muchos escalaron las tres o cuatro líneas disponibles en solo integral.
Yo inicié la mañana abriendo una línea que chorreaba algo de agua por los agujeros que dejaba el piolet, pero que era bastante consistente para pichar aunque los dos tornillos que emplacé tenían más interés didáctico que protector.
Luego, nos liamos a hacer yo-yós y a disfrutar del buen tiempo y el suficiente hielo. Fue un buen encuentro con el hielo para todos puesto que nunca antes lo habían probado y, para mí, fue un buen reencuentro con la escalada invernal. Espero que sea la antesala de un buen invierno de actividad alpina.

Haciendo trabajar mis Cobra, ya en top-rope. Fotógrafa: Nell Itxab
Al final una buena mañana robada al mal tiempo a pesar del susto que nos proporcionón un alud muy grande que cayó desde Dos Hermanas hacia el refugio Zabala. El alud que nos hizo correr preventivamente y que lanzó algo de polvo hasta nuestras cabezas, no causó víctimas afortunadamente, aunque pudo causarlas puesto que había bastante gente por la zona, dispersos por los diferentes mini-resaltes de hielo que afloraban por doquier.
Gracias a quienes habéis estado aguardando mi regreso y mis más profundas disculpas para aquellos que albergaban que hubiera dejado el blog para siempre. Que no desesperen, todo llega tarde o temprano.
Y por fin llegó el invierno
Mucho trabajo y compromisos familiares. Y el invierno que llegó de súbito dejándonos muchos fines de semana con mal tiempo, bastante frío y mucha lluvia y nieve. Todo significaba: poca o ninguna actividad montañera.
Hasta el fin de semana pasado en el que aprovechando el buen fin de semana me fui con Rober y Laura a Bola del Mundo y Maliciosa, ellos andando y yo con esquís. Encontramos en la Maliciosa menos nieve de la esperada (me tocó acarrear a la espalda los esquís a la subida y a la bajada de la cumbre). Pero estuvo bien y disfruté de los esquís subiendo primero y después bajando: de Bola del Mundo hacia Maliciosa y de Bola del Mundo al puerto de Navacerrada por la pista de La Mancha, de la Estación de esquí.

Foqueando hacia Bola del Mundo
El tiempo pasa factura y la inactividad también. Se nota la ausencia de ejercicio específico y los gemelos se cargaban al foquear y los cuádriceps quemaban en el descenso. Pero resultó un buen día.
Especialmente porque mi mujer y un par de amigas me esperaban en el puerto con Carlos y rematé el día esquiando con él un rato. Bueno, yo esquiaba cogiéndolo por las axilas entre mis piernas y el se moría de risa enredándose con sus esquís de juguete entre mis piernas.
Altísima resolución y fotografía imposible.
Hace tiempo que lo vi pero lo tenía olvidado. Ayer estuve hablando con mi jefe (Carlos Barrabés) de una foto que le habían remitido de un rescate de la Guardia Civil y me acordé.
La foto es inmersiva 360º, fotos que ya habíamos utilizado nosotros hacía tiempo (en 1999) para un proyecto que hicimos con Intel. La tecnología que utilizamos entonces era IPIX. Esta parece diferente, pero el concepto es exactamente el mismo y resulta impresionante el rescate en el Balcón de Pineta. Os recomiendo ponerlo a pantalla completa.
Y la web de imágenes de alta resolución que ha motivado el artículo trata precisamente de Yosemite. Lamentablemente sólo he conseguido instalar en condiciones SilverLight (necesario para verla) en Safari y en Internet Explorer (ni Firefox, ni Chrome).. pero eso ya cubre casi todas las opciones.
Resulta espectacular ver los escaladores en la pared (hay que buscarlos) o la gente paseando en claros que no se ven a simple vista. Para los escaladores imagino que, como me pasa a mí, será hipnótico seguir líneas, fisuras y buscar las rutas en las paredes. Muy interesante: Fotos de 17 Gigapíxeles de Yosemite.
Primeras nieves de la temporada, últimas del año
Tras las grandes nevadas y heladas de los últimos días, parecía imprescindible darle un tiento antes de terminar el año.
Aunque la oferta de Nell de visitar la pedriza era muy tentadora, me incliné por apuntarme al plan de Rober, Mario e Israel de intentar algún camino en la cara sur de la Maliciosa que, según decían, estaba espléndida días antes.
El plan era perfecto, subir a dormir a casa de Rober en Manzanares el Real el viernes por la noche, madrugar mucho e intentar estar cuanto antes en la base de la cara sur para buscar un buen itinerario.

Con mi asentado catarro me marché después de cenar al metro y al autobús hasta Manzanares el Real, un largo trayecto en el que me deterioré bastante, hasta el punto de que, cuando Rober abrió la puerta, casi me manda a casa de nuevo.
Estuvimos navegando un rato para buscar algo concreto en la Maliciosa y encontramos la vía Toñi. Y nos metimos en la cama con la idea de que, con un poco de suerte, podríamos hincarle el diente.
A las 6.30 nos pusimos en pié, desayunamos y nos marchamos a donde habíamos quedado con Mario e Israel y, tras esperarles un poco, ordenar el material y repartir peso, nos encaminamos con ánimo para arriba.
Al pie del corredor de la Toñi, llevábamos un buen desnivel en el cuerpo que nos había costado mucho esfuerzo pisando nieve en estado desigual, sufriendo tramos de pedrera y yo, en concreto, había sufrido respirando fatal y sin poder con mi alma.
Y todo para que, al llegar, hubiera una cordada esperando y otra empezando… o habíamos madrugado poco o habíamos tardado demasiado en subir. Mala suerte porque parece que la Toñi no suele estar en condiciones salvo períodos especiales como éste pasado.
Resignados buscamos la parte más al Este de la cara sur de la Maliciosa para subir por el Tubo de Todos, que asciende suavemente hasta la cumbre con pendientes de 40 y 45º.

Llegamos a la cumbre tras jugar con 3 metros de hielo huérfano en el Tubo y arrastrando todo el material de escalada en las mochilas. Allí comimos un poco, hicimos las fotos de rigor y constatamos que había mucha gente aprovechando la nieve de los últimos días aunque mucha se había ido rápidamente. Incluso, como nos dijeron en la cumbre los escaladores que se nos habían adelantado, el hielo de la Toñi se había echado a perder tanto que ellos habían descendido sin terminar siquiera el primer largo.
Un descenso interminable y unas cervezas remataron un estupendo día en el que mi catarro decidió retirarse a mitad y dejarme disfrutar lo bastante la actividad.
Ese día nadie escaló la Toñi y creo que nadie la escalará por el momento hasta que no vuelva una ola salvaje de nieve y frío. Yo, además, no sé si le daré un segundo tiento porque la aproximación quizá no compense las altísimas probabilidades de encontrarla en malas condiciones.
Ahora toca Navidad y puede que algo de roca valenciana mano a mano con mi mujer, cosa que me apetece mucho por el tiempo que hace que no escalamos juntos.
¡Feliz Navidad a todo el mundo!
Escalada, baloncesto y último post de pies en noviembre
Mi pié mejoró lo suficiente, aunque no tanto como para que esté completamente bien. Sin embargo, el ansia pudo conmigo y salí a escalar el domingo con Nell, Belén, Yago, Cristina y Vlady. Fuimos a una zona próxima a El Boalo que Tino Núñez (el escalador, aperturista y escritor de guías, no éste)reseña en uno de sus libros, Escaladas en la Comunidad de Madrid y alrededores. Como ellos lo cuentan y bastante bien, yo sólo voy a poner un vídeo que me hizo Belén en la primera vía que hicimos.
Madclimber escalando en el Boalo from Ramón Puchades on Vimeo.
El pie funcionó bien, aunque no pude evitar que me doliera a momentos.
Como iba bien, me fui a jugar al baloncesto el martes.. y siguió bien. Al menos razonablemente bien, aunque sigue doliendo.
Y, en especial para Pep y para Granota, en honor a su mes de los pies, la última foto de este post.

El camino de los pies
Credenciales
Últimamente he leido bastantes referencias a los blogs como origen de bulos, problemas y, en algunos foros de montaña, hasta de accidentes y confusiones en escaladores noveles o crédulos sin experiencia.
Las cifras que hace ya tiempo leí de creación de blogs en Internet rondaba los 65.000 diarios en el mundo. Lo que, ciertamente, hace que todo cambie bastante en cuanto a referentes y flujos de información en cualquier área y la escalada y el alpinismo no es una excepción.
Sin embargo, parece que la esencia de la Web 2.0 pasa por ahí y que es un interesante beneficio para las empresas puesto que florecen constantemente espacios para la creación de blogs y el llamado periodismo ciudadano.

Hace unos días leía en El País un interesante artículo titulado Los bulos se disfrazan de noticias en la red. En él se acusaba realmente más al mal uso del correo y a la necesidad de la gente de reforzar sus creencias que a la propia Internet, pero estoy con el autor en que Internet es un magnífico espacio de resonancia para este tipo de información: es rápido, eficaz y difícil de contrastar por el abrumador volumen de información.
En concreto, una de las razones que comentaba el autor del artículo (y los foros que he citado, entre otros) de la facilidad de propagación de este tipo de bulos y falacias es el masivo anonimato de los bloggers. Y he decidido poner fin a ello… a mi pseudo-anonimato.
He montado una página con algo de información para contextualizar mis posts.




