Tenía trabajo el lunes en Zaragoza, así que llamé a Santi y le propuse hacer algo este fin de semana. Santi vive en Zaragoza y ya he hablado de él alguna vez porque me ha aprovisionado en alguna escapada en la que he olvidado material importante, por ejemplo crampones.
Él y Marisa son unos buenos amigos que hice en mi época de Benasque.
Y Santi contratacó proponiendo ir el domingo al Moncayo, que aunque a simple vista parece una cuesta de vacas, no lo es tanto.
Y aquí estoy, en Zaragoza, tras escalar la Canal de los Gendarmes en su cara este. Una sencilla canal que te lleva bastante directo a la cumbre por suaves pendientes de, como máximo, 40º.
Una actividad corta y gratificante que mi hinchada rodilla a soportado estoicamente.

Al final, cumbre del Pico Moncayo (2.314 m.) con un día bastante despejado y mucho frío y un magnífico acogimiento de buenos amigos con los que he pasado uno estupendo día y medio en el que me han colmado de atenciones y cariño.