Aunque el mérito nos lo repartimos su madre y yo, que cargamos con el hasta la cumbre y vuelta. Así da gusto.

Esta es una autofoto con Carlos a cuestas.
Fuimos el fin de semana a Soria, a la Laguna Negra, con el ánimo de explorar la zona y las posibilidades de escalada, pero fue una mala elección por la ausencia de información y por que se trata de un terreno casi exlcusivamente de aventura, para lo que no estábamos preparados sobre todo por el “plan dominguero conjunto”.
No obstante, la zona es magnífica y, tras recorrer la pared, seguimos hasta la cumbre del Urbión para volver a los coches dando un paseo por otro camino, baño en el río incluído.
En definitiva, un buen día de monte.

El enano en la cumbre con su madre, su tía y mucho viento.