February 22nd, 2006

Curavacas

En mi guerra de guerrillas particular a la actividad montañera, me escapé el lunes 13 de febrero, con un par de amigos y socios del Club a la Cordillera Cantábrica, con la esperanza de, en dos días, ascender el Curavacas y el Espigüete (al que todo el mundo llama Espiguete no sé muy bien por qué).

Al final sólo pudimos atacar el Curavacas pues nuestro lamentable estado físico nos dejó algunas secuelas que desaconsejaron el ataque al Espigüete. Debemos entrenar más.

No obstante, fue un magnífico día de escalada, soleado (lo que estropeó un poco la escasa nieve) y despejado (como sólo sucede en invierno), que nos permitió disfrutar de una magnífica vista de los Picos de Europa, la Cordillera Cantábrica en casi su totalidad y hasta del Mar Cantábrico que aparecía azul intenso al fondo, cerrando el horizonte.

Yo me repetía: tienes que hacer esto más, mucho más. Apenas hay sensaciones similares y mucho menos mejores. Sólo hay un pero… me costó mucho separame de mi mujer y mi hijo un par de días libres, aunque creo que mi estado de ánimo a la vuelta les compensó con creces la ausencia.
Cumbre del Curavacas - (de der. a iz.) Mario, Pedro y yo

Cumbre del Curavacas – (de der. a iz.) Mario, Pedro y yo

by madclimber | Posted in Escaladas | 4 Comments » |













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