Me suena el teléfono el sábado y apenas oigo a Rober que me dice: si te subes mañana, tráete los trastos para hielo, estoy ahora por peñalara y hay bastante nieve y hielo.
Efectivamente, subí el sábado en tren a Cercedilla, con el niño (carrito, bolsa con comida del niño, pañales y demás aperos) y la mochila a reventar con de todo un poco para hielo (tornillos, piolets, cuerda y demás aperos). Jose vino por la noche al teminar su función y dormimos (un poquito) en dónde Pedro (Peña Pintada).
Al día siguiente había quedado con Rober y Laura a las 7:00 y allá nos fuimos, sin un maldito café que echarnos al cuerpo porque para nuestra sorpresa, no había nada abierto ni en el Puerto de Navacerrada ni en el de Cotos.
A las 12:00 habíamos ascendido una canal solitaria en buenas condiciones de nieve y estábamos en la cumbre de Peñalara.

La ascensión fue sencilla pero magnífica de ambiente y muy gratificante ya que la canal termina directamente en la cumbre. Un gran día y una gran ascensión inesperada, a la vuelta de la esquina como quien dice.
El itinerario: la Canal Sureste de Peñalara, 55º, unos 350 mts (a ojo, pero soy muy malo midiendo)

En la foto, me tomo un reposo antes de encarar el tramo final.