Este fin de semana pasado Rober y yo teníamos planes de escapar a Pirineos o a la Cordillera Cantábrica para intentar alguna ascensión invernal.
Haciendo planes, Rober me propuso ascender al Pico Torres un día y a La Polinosa otro. ¡Adjudicado! Saldríamos el viernes por la noche, dormiríamos en el Puerto de San Isidro una noche pera atacar al Pico Torres (2,104 m.) y en Maraña la otra noche, punto de partida para La Polinosa (2.160 m.)
Y allí que nos fuimos. Llegamos pasada la una de la mañana y nos echamos a dormir en la fantástica furgoneta de Rober con pocas ganas de madrugar al día siguiente. De hecho, cuando sonó el despertador nos costó salir del saco y ponernos en marcha.

El corredor resultó más sencillo de que pensábamos a tenor de los vídeos que habíamos visto en Youtube . Y lo que es estrictamente el corredor lo resolvimos en tres largos a tope de cuerda con 4 seguros intermedios en total (1, 1, y 2). Calculo unos 160 mts. de corredor en buenas condiciones y en el que en realidad yendo suelto no hubiera hecho falta enconrdarse esta vez.

El resto de la ascensión fue por una arista bastante aérea y espectacular pero sencilla. Hasta la cumbre, que nos obsequió con unas magníficas vistas blancas llegando hasta Picos de Europa por el este.
Pero había que bajar antes de que la nieve se pusiera muy asquerosa porque hacía un sol de justicia. Así que emprendimos el descenso y se nos hizo largo, bastante largo por el calor y la nieve primavera que empezaba a estar muy pesada.

En el descenso no podíamos dejar de pensar en los esquiadores que se lanzaron por nuestro corredor de descenso (amplio, pero no excesivamante) con pendientes de hasta 40º y que debían estar tomando cerveza desde hacía ya bastante tiempo.
Llegamos al coche, comimos un bocadillo y fabada a compartir y nos fuimos hacia Maraña.
Allí una pareja que volvía de hacer una travesía nos quitó la idea de La Polinosa porque, según decían, todas las entradas de los corredores estaban con roca y con escasas posibilidades salvo el mixto dudoso.
Y nos volvimos a casa.
